Una empresa no se transforma solo en los laboratorios de innovación, también en los momentos en que decide reestructurar para sostener su rumbo. En Estados Unidos, Amazon ha anunciado una nueva ronda de recortes que podría impactar hasta a 14,000 empleados, como parte de un ajuste corporativo iniciado en octubre de 2025. Esta cifra, sumada a despidos anteriores, eleva el total a cerca de 30,000 salidas en menos de seis meses.
El impacto se extiende a divisiones clave como Amazon Web Services (AWS), Prime Video, retail y áreas corporativas. Lo revelador no es solo la escala, sino el enfoque: la compañía busca eliminar capas de gestión, reducir la burocracia y fortalecer una cultura más ágil. Según Andy Jassy, CEO de Amazon, no se trata de una reacción ante pérdidas, sino de una evolución interna hacia un modelo operativo más simple y eficiente.
Recorte de personal y ajustes con visión estratégica
Este recorte de personal no responde a un declive financiero. En el tercer trimestre de 2025, Amazon reportó 21,200 millones de dólares en beneficios netos y ventas por 33,000 millones solo en AWS. El verdadero reto está en el rediseño de estructuras internas sin perder impulso en innovación y rentabilidad.
Además, Amazon ya ha asumido 1,800 millones en costes de indemnización, reflejando que este ajuste no es superficial, sino parte de un redireccionamiento de largo plazo. Las empresas globales observan con atención este tipo de transformaciones, conscientes de que la capacidad de adaptación será clave en el nuevo ciclo económico.
La magnitud del cambio es evidente: no solo por los números, sino por lo que representan. Simplificar una operación que emplea a más de 1.5 millones de personas implica decisiones complejas, pero necesarias para sostener el liderazgo global.
Lee también: Siestarios: el nuevo beneficio laboral que prioriza descanso




