El mercado del lujo también se mueve por relatos irrepetibles, y Francia acaba de confirmarlo con una venta que volvió a sacudir al coleccionismo global. Una botella de vino Domaine de la Romanée-Conti de 1945 alcanzó 812,500 dólares en una subasta organizada por Acker en Nueva York.
La operación no solo fijó una nueva marca para una botella de vino vendida en subasta. También reafirmó el peso simbólico de las grandes añadas francesas dentro de un segmento donde la rareza, la procedencia y la historia cuentan tanto como el contenido mismo.
Por qué esta botella alcanzó un precio récord
La pieza vendida formó parte de la colección personal de Robert Drouhin, figura clave de Maison Joseph Drouhin y referente de la industria vinícola francesa y de Oregón. Además, se trató de una de las cerca de 600 botellas producidas en 1945, una cifra mínima frente a los volúmenes habituales de Romanée Conti.
Asimismo, esa cosecha destaca por haber sido la última antes de la replantación de viñas muy antiguas del viñedo Romanée Conti. Ese detalle elevó su valor histórico entre coleccionistas que buscan botellas vinculadas con momentos irrepetibles de Borgoña.
Botella de vino y el peso del coleccionismo premium
También influyó el carácter prefiloxérico atribuido a esa añada. En el mundo del vino, esa condición se asocia con viñas no adaptadas para resistir la filoxera, una plaga que transformó gran parte de los viñedos europeos. Para muchos especialistas, ese origen ofrece una profundidad excepcional.
Por otro lado, la venta dejó atrás el récord previo del mismo vino, fijado en 2018 con 558,000 dólares. El nuevo resultado representó un alza cercana al 50%. En consecuencia, la etiqueta reafirmó su posición como una referencia absoluta del lujo enológico. Sotheby’s reportó además que Domaine de la Romanée-Conti concentró 17% del volumen de ventas de vino de la firma el año pasado, más del doble que Pétrus, con 7%.




