La ciencia desarrollada en Perú acaba de ganar espacio en la conversación global sobre acceso al agua segura. Una innovación creada por especialistas del Instituto Nacional de Salud logró reconocimiento de Naciones Unidas gracias a una tecnología capaz de remover arsénico del agua destinada al consumo humano. El avance representa una alternativa concreta para comunidades rurales expuestas a contaminación por metales pesados.
El proyecto fue liderado por el químico Manuel Chávez Ruiz desde el Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud. La propuesta utiliza materiales adsorbentes especializados que reducen la presencia de arsénico y ayudan a disminuir riesgos asociados con enfermedades crónicas. Además, la solución fue incluida en el STI Solutions Book 2026, publicación internacional vinculada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Arsénico del agua y tecnología con impacto social
La innovación peruana destacó entre 924 postulaciones provenientes de 98 países. Naciones Unidas seleccionó apenas 60 iniciativas con potencial de escalabilidad e impacto social. En consecuencia, el reconocimiento posiciona a Perú como un referente regional en investigación aplicada a salud pública y sostenibilidad.
Asimismo, la tecnología busca resolver un problema que afecta a miles de familias en zonas rurales con acceso limitado a infraestructura de tratamiento. El sistema ofrece una alternativa de bajo costo y adaptable a distintos territorios. Del mismo modo, fortalece la conexión entre investigación científica y soluciones empresariales con impacto humano.
El reconocimiento internacional también refleja un cambio en la manera en que América Latina impulsa innovación. Cada vez más proyectos nacen desde laboratorios locales y terminan respondiendo desafíos globales relacionados con salud, medio ambiente y desarrollo económico.
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