Explosión de cohete complica planes lunares de Blue Origin

Blue Origin enfrenta retrasos tras la explosión de un cohete New Glenn vinculado a misiones lunares de la NASA
Explosión de cohete complica planes lunares de Blue Origin

La carrera espacial privada sufrió un nuevo revés cuando un cohete de Blue Origin explotó durante una prueba en Cabo Cañaveral, Florida. El incidente ocurrió apenas días después de que la NASA adjudicara nuevos contratos a la compañía de Jeff Bezos para transportar cargas útiles destinadas a futuras misiones lunares.

La explosión se produjo la noche del 28 de mayo en la plataforma LC-36A mientras la empresa realizaba una prueba estática del cohete superpesado New Glenn NG-4. En ese momento, la primera etapa contenía metano líquido. A pesar de la magnitud del accidente, no se reportaron personas lesionadas.

Las imágenes captadas desde la zona mostraron una enorme bola de fuego que rápidamente se volvió viral entre la comunidad aeroespacial. Jeff Bezos confirmó que todo el personal se encontraba a salvo y aseguró que la empresa ya trabaja para identificar las causas del fallo.

Blue Origin enfrenta un momento clave frente a SpaceX

El accidente llega en una etapa especialmente importante para la compañía. El New Glenn tenía previsto lanzar la próxima semana 48 satélites de la constelación Amazon Leo, un proyecto diseñado para competir directamente con Starlink, la red satelital desarrollada por SpaceX.

Asimismo, este incidente representa el segundo contratiempo importante para Blue Origin en apenas seis semanas. En abril, otro vuelo del New Glenn logró despegar y aterrizar correctamente, aunque no consiguió colocar su carga útil en la órbita prevista.

Por otro lado, la empresa mantiene una estrategia ambiciosa para ganar terreno en el mercado de lanzamientos pesados, actualmente dominado por SpaceX. Los retrasos y problemas técnicos podrían afectar ese objetivo en un momento de fuerte competencia dentro de la industria espacial.

La apuesta lunar sigue siendo prioridad para la NASA

A principios de año, Blue Origin decidió pausar temporalmente su programa de turismo espacial para concentrar recursos en sus compromisos con la NASA. La compañía busca participar en varias misiones lunares mediante su módulo Blue Moon dentro del programa Artemis.

El reciente contrato otorgado por la agencia espacial estadounidense fortalece la posición de la empresa en futuras operaciones sobre la superficie lunar. Sin embargo, la explosión del New Glenn demuestra que todavía quedan desafíos importantes antes de convertir esos planes en una realidad operativa.

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