El mercado global de ventas de ordenadores enfrenta un cambio que redefine las decisiones de fabricantes, empresas y consumidores. Durante 2026, el incremento en los costos de la memoria RAM y del almacenamiento SSD comenzó a impactar directamente la demanda, provocando una desaceleración que ya se refleja en las previsiones de la industria.
La presión llega desde la cadena mundial de suministro. La creciente demanda de chips para infraestructura de inteligencia artificial ha reducido la disponibilidad de componentes para computadoras personales. Como resultado, los fabricantes trasladan parte de esos costos al precio final, mientras compradores particulares y corporativos retrasan la renovación de sus equipos.
Ventas de ordenadores enfrentan un mercado más exigente
Las consultoras del sector coinciden en que el encarecimiento de memorias DRAM y unidades SSD marcará el comportamiento del mercado durante buena parte de 2026. Gartner estima que los envíos mundiales de computadoras caerán alrededor de 10.4%, mientras IDC proyecta un descenso cercano al 11.3%, aunque los ingresos podrían mantenerse relativamente estables debido al aumento de los precios promedio.
Además, las empresas tecnológicas buscan equilibrar inventarios, rentabilidad y disponibilidad de productos. Esa combinación obliga a priorizar modelos con mejores márgenes y reduce la oferta de equipos de entrada, un segmento especialmente sensible al incremento de costos.
Descubre más sobre: Natura busca recuperar crecimiento tras baja en ventas
Innovación y estrategia marcarán la diferencia
Lejos de representar solo un obstáculo, este escenario también impulsa nuevas estrategias empresariales. Muchas organizaciones prolongan el ciclo de vida de sus equipos, fortalecen programas de mantenimiento y analizan con mayor detalle el retorno de inversión antes de renovar su parque tecnológico.
Asimismo, IDC prevé que la escasez de memoria continúe hasta finales de 2027, lo que mantendrá la presión sobre fabricantes y distribuidores. Al mismo tiempo, el precio promedio de venta de los equipos podría crecer alrededor de 17% durante 2026, modificando la estructura competitiva del sector y favoreciendo a las marcas con mayor capacidad para asegurar componentes.




