Comprar un letrero con la palabra “precaución” no garantiza que una empresa haya resuelto correctamente una necesidad de señalización. En México existen disposiciones específicas sobre colores, formas, símbolos y aplicaciones que cambian según el riesgo, el espacio y el propósito del mensaje.
Por ello, elegir placas y señalamientos mexicanos requiere comenzar por una pregunta básica: qué necesita comunicar la organización y qué regulación resulta aplicable.
Para los centros de trabajo, una referencia central es la NOM-026-STPS-2008, que permanece vigente y establece los requerimientos relativos a colores y señales de seguridad e higiene, además de la identificación de riesgos asociados con fluidos conducidos en tuberías.
El color también comunica
La norma diferencia señales de prohibición, obligación, precaución e información. Esta estandarización permite que una persona reconozca rápidamente la naturaleza de un mensaje sin depender exclusivamente del texto.
Asimismo, la NOM establece criterios relacionados con formas geométricas, colores de seguridad, colores contrastantes y símbolos. Incluso contempla señalización para ubicar rutas, espacios o servicios accesibles para personas con discapacidad.
Sin embargo, no toda la señalización de un inmueble depende de una sola disposición. En materia de protección civil también debe considerarse la NOM-003-SSPC-2011, antes identificada como NOM-003-SEGOB-2011. La autoridad actualizó su nomenclatura en 2024 y la Plataforma Tecnológica Integral de Infraestructura de la Calidad la reporta como vigente.
Antes de fabricar, hay que entender el espacio
La selección correcta también depende del lugar donde aparecerá la señal. La distancia de observación, iluminación, obstáculos y condiciones ambientales pueden modificar la solución necesaria.
Por esa razón, las placas y señalamientos mexicanos no deberían elegirse únicamente por diseño, tamaño disponible o precio. Primero debe determinarse su función, después identificar la disposición aplicable y finalmente definir las características físicas adecuadas.
La diferencia parece pequeña, pero cambia completamente el proceso. Una empresa no necesita llenar sus instalaciones de letreros, sino colocar la información correcta donde realmente pueda cumplir su función.
En señalización de seguridad, más elementos no necesariamente significan mayor protección. La claridad, la ubicación y el cumplimiento de las placas y señalamientos mexicanos aplicables determinan si un mensaje puede reconocerse cuando realmente se necesita.




