La industria de la construcción en México se mantiene como uno de los pilares de la actividad productiva nacional, en un contexto en el que la inversión pública y privada en infraestructura cobra mayor relevancia para apuntalar el crecimiento económico.
En la actualidad, Grupo Cass, constructora mexicana con 35 años de experiencia, se ha colocado como uno de los jugadores relevantes dentro del mercado nacional con participación en proyectos como:
- La construcción en curso del Hospital Infantil en Guadalupe, Nuevo León.
- La remodelación de las pistas del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
- Y obras de infraestructura pública como el Parque Naranjo, en San Pedro Garza García.
Las actividades de estas empresas en este tipo de proyectos han permitido que el sector se consolide como un generador clave de empleo, derrama regional y encadenamientos industriales, de acuerdo con cifras de la Cámara Mexicana de la
El desempeño reciente de las empresas constructoras ha estado marcado por proyectos en electricidad, telecomunicaciones, transporte, urbanización y edificación, segmentos que han contribuido a contener la desaceleración de la actividad industrial.
Para Mauricio Cueva Sada, director de Grupo Cass, la fortaleza de la empresa se explica por el cumplimiento estricto en tiempo y forma, la confianza técnica y los estándares de calidad superiores aplicados en cada proyecto. Esa combinación ha permitido a la constructora competir en segmentos en los que la precisión operativa y la coordinación institucional resultan determinantes.
¿Qué son los proyectos “llave en mano” de Grupo Cass?
Además, uno de los diferenciadores de Grupo Cass es su modelo de proyectos “llave en mano”, mediante el cual la empresa asume el control integral de la obra: desde el diseño y la gestión de permisos hasta la ejecución y la entrega final del inmueble. }
Este esquema reduce las fricciones para los clientes, mejora la trazabilidad de los procesos y permite acelerar la materialización de las inversiones en infraestructura.
“A través de cuatro etapas diferentes, nos encargamos del proyecto según las necesidades de cada cliente y damos seguimiento puntual a cada proceso para satisfacerlas”, afirmó Cueva Sada.
Bajo esta lógica, la compañía busca responder a una de las principales demandas del sector: transformar con mayor rapidez los proyectos definidos en obras terminadas y en resultados económicos tangibles.




