Lala presenta envases que pueden reutilizarse en casa

Aquí se guarda Lala incorpora un espacio para identificar el contenido de los recipientes reutilizados
Lala presenta envases que pueden reutilizarse en casa

Lala decidió observar lo que ocurre después de que termina su crema para desarrollar una nueva propuesta de empaque. La empresa lanzó “Aquí se guarda”, una edición especial que incorpora un espacio donde los consumidores pueden escribir qué colocaron dentro del recipiente después de reutilizarlo.

La iniciativa parte de una escena habitual en muchos hogares mexicanos. Los recipientes de crema suelen conservarse para guardar frijoles, arroz, salsa, guisados y otros alimentos. Incluso pueden utilizarse posteriormente para almacenar pequeños objetos domésticos.

Aquí se guarda convierte un hábito en diseño

La edición especial está disponible en los envases de Crema Lala de 400 y 900 gramos. Su principal diferencia es un espacio integrado al diseño para identificar con un plumón el nuevo contenido del recipiente cuando comienza su segunda etapa de uso.

La propuesta forma parte de la plataforma “Échale un poquito más”. Lala explicó que el proyecto surgió de observar cómo las personas utilizan realmente sus productos y reconocer una práctica que existe desde hace generaciones.

Además, la compañía convirtió un comportamiento desarrollado por los propios consumidores en una característica funcional del producto. Así, el empaque deja de ser solamente el recipiente original y contempla desde su diseño una posible reutilización.

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Una idea sencilla para conectar con los consumidores

“Aquí se guarda” también funciona como una estrategia de conexión cultural. En lugar de intentar crear un nuevo comportamiento, Lala incorporó al producto una costumbre que ya estaba presente en los hogares mexicanos.

La iniciativa ha generado conversación en redes sociales, donde consumidores han compartido experiencias relacionadas con la reutilización de estos recipientes.

Para las empresas de consumo, el caso muestra otra forma de entender la innovación. Un cambio relativamente sencillo puede surgir de estudiar cómo las personas adaptan los productos después de comprarlos y convertir ese aprendizaje en parte de la experiencia de marca.

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