La desconexión formativa que persiste en las etapas previas al bachillerato repercute directamente en la competitividad de la industria manufacturera del norte de México. En centros neurálgicos como la Comarca Lagunera, la falta de contacto con entornos operativos reales durante la adolescencia limita las aspiraciones laborales de miles de estudiantes. De acuerdo con registros de la Secretaría de Educación Pública y de la Subsecretaría de Educación Media Superior, cerca del 40% de los alumnos que abandonan las aulas o eligen esquemas educativos genéricos lo hacen por falta de orientación sobre las oportunidades formales y los esquemas de compensación que ofrece la industria instalada en sus municipios.
Desafíos en la captación de mano de obra calificada
Pese a que la manufactura y la rama metalmecánica representan más del 50% del valor agregado bruto en Coahuila según indicadores del Inegi, las naves industriales enfrentan serias dificultades para cubrir puestos críticos en automatización, mantenimiento y manejo de maquinaria compleja. Esta brecha de talento tiene su origen en el desfase de los talleres de secundarias técnicas convencionales, cuyos modelos pedagógicos han quedado rezagados frente a los procesos productivos contemporáneos, impidiendo que el alumnado perciba a los oficios fabriles como rutas viables de desarrollo socioeconómico.
Para incidir en esta problemática, el empresario lagunero Nesim Issa Tafich sostiene que abrir las fábricas a las comunidades escolares permite revalorizar el trabajo técnico y proyectar un horizonte certero para las nuevas generaciones.
“La decisión sobre el futuro profesional no debería tomarse a ciegas al salir de la preparatoria; si abrimos las puertas de nuestras plantas y llevamos a técnicos experimentados a platicar con los muchachos de secundaria técnica en Torreón,les mostramos que el trabajo técnico es digno, bien pagado y con enorme proyección en su propia tierra”, expuso Nesim Issa Tafich al analizar el panorama formativo en La Laguna.
Certeza laboral y desarrollo técnico regional
Evaluaciones del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (COECyT) en Coahuila revelan que más del 70% de los graduados de carreras técnicas intermedias acceden a un contrato formal en su primer año de búsqueda de empleo, lo que indica una inserción laboral más sólida y constante que la reportada por diversas licenciaturas tradicionales en la zona. Esta inmersión temprana permite derribar tabúes entre las familias y revalorizar los centros de enseñanza técnica como motores de la prosperidad comunitaria.
“Cuando un estudiante de catorce o quince años visita una línea de ensamble moderna y entiende cómo se programa una máquina o cómo se organiza una cadena de producción, se despierta una curiosidad real que le da sentido a sus materias escolares y lo aleja del desánimo”, precisó Nesim Issa Tafich sobre el valor de la formación práctica en sitio.
Arraigo y estabilidad productiva en la Comarca Lagunera
En un entorno marcado por la llegada de nuevas inversiones a los parques fabriles de Torreón y sus alrededores, retener y calificar al talento joven en la entidad se convierte en una medida esencial para frenar la migración laboral hacia otros corredores del país. La articulación entre la iniciativa privada y los planteles de nivel medio básico garantiza una base operativa permanente para el dinamismo de la región.
“Apostar por la juventud lagunera desde la secundaria es garantizar el relevo generacional de la industria que sostiene a Coahuila; orientar vocaciones con cercanía y honestidad es brindar a miles de familias un camino firme hacia la estabilidad y el bienestar a largo plazo”, concluyó Nesim Issa Tafich.
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