Para evitar la gentrificación, el Gobierno de Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada, presentó su estrategia “Bando Uno: Por una Ciudad Habitable y Asequible con Identidad y Arraigo local”. Ante esto, la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) hizo un llamado a replantear dichas medidas.
“Los controles de renta han fracaso en múltiples ciudades del mundo, provocando efectos contrarios a los deseados: menor oferta de vivienda, aumento de litigios, imagen negativa de las ciudades y fuga de inversión”, indicó la AMPI en comunicado.
Asimismo, la asociación destacó que comparte también la preocupación por garantizar vivienda digna y asequible, pero que los datos internacionales y nacionales confirman que congelar precios no resuelve el problema mientras no se construya más vivienda para los habitantes de la Ciudad de México y área Metropolitana.
Rentas
“De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, siete de cada diez capitalinos enfrentan estrés financiero relacionado por el pago de rentas. Sin embargo, solo el 12% de los arrendamientos superan los $25,000 mensuales. El verdadero desafío radica en la insuficiencia de vivienda asequible: actualmente faltan más de 350 mil unidades habitacionales en la capital, según datos de CONAVI”.
AMPI México advierte que políticas similares han demostrado efectos adversos en otras ciudades: en París, la inversión en vivienda cayó 32% entre 2015 y 2023 tras la imposición de controles (Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (INSEE); en San Francisco, el congelamiento de rentas provocó que los arrendadores convirtieran hasta 40% más propiedades en alojamientos tipo Airbnb (UC Berkeley); y en Bogotá, los proyectos de vivienda social se redujeron en 18% tras restricciones similares según la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) 2022.




