Bárbara de la Rosa plantea que una oportunidad para la independencia económica de las mujeres es el autoempleo

EMPRESAS

México, a 14 de mayo.- Para Bárbara de la Rosa, la especialista en desarrollo empresarial femenino, las mujeres están en un momento excepcional para buscar incorporarse al ecosistema emprendedor en México, que les permita alcanzar su independencia económica, abonando a la recuperación nacional. Para ello, deben confiar en sus capacidades intelectuales y creativas, señaló la experta. 

“Luego de la pandemia que trajo consigo la pérdida de casi un millón de empleos durante 2020, la crisis en los hogares se agravó; no obstante, incrementó la presencia de la figura del emprendimiento femenino, el cual ha ido ganando mayor aceptación en el mercado tanto formal como informal. Fue entonces que las mujeres decidieron contribuir más en las finanzas del hogar y vieron que podían hacerlo”, señala la empresaria mexicana. 

Las mujeres están asumiendo el rol de figura de sustento del hogar con mayor regularidad, detalla Bárbara de la Rosa, y lo están logrando a través de su impulso emprendedor. El autoempleo no solo ha permitido mantener sus hogares y a sus hijos, sino coadyuvar en una economía colectiva, lo que es un primer gran paso en las cadenas productivas.  

“Cientos de miles de mujeres han perdido el miedo a emprender, al tiempo que buscan alcanzar su independencia económica. Muchas están auto empleándose para generar recursos, otras más están llevando a otro nivel sus negocios, y otras están generando bases para el bienestar colectivo a través de su fuerza y tenacidad para salir adelante, lo que es admirable” expresó la especialista.

El éxito en el emprendimiento depende de varios factores

Adicionalmente, Bárbara de la Rosa identifica que, si bien el emprendimiento es un mecanismo de independencia económica para las mujeres, también debe ser visto como la plataforma de futuras empresarias exitosas. La empresaria mexicana explica que lo cual conlleva disciplina, educación financiera, construcción de sólidos equipos de trabajo, así como el acceso a fuentes más formales de financiamiento.  

Para que dicha inercia de superación y crecimiento que anhelan las mujeres a través del autoempleo y el emprendimiento, no se quedé únicamente en el intento, lo anterior resulta de gran relevancia. 

Al menos tres de cada 10 emprendedores inician un negocio nuevo por necesidad, y solo el 3% lo hace con financiamiento formal, de acuerdo con la OCC Mundial. Cifras de la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap) indican que el 75% de negocios que se emprenden en el país cierran sus puertas al segundo año de operaciones. 

“Lo que sigue es apoyar a las mujeres que se autoemplean a enfocar correctamente el rumbo de sus emprendimientos, así como establecer diferentes líneas de acción que les den acceso a diferentes modelos de negocio, porque de esa forma aseguraremos que alcancen el éxito y no se queden solo en estadísticas” concluye Bárbara de la Rosa.  

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn