La compañía global de alimentos Kraft Heinz suspendió sus planes de dividirse en dos empresas, en una decisión inesperada liderada por su nuevo CEO, Steve Cahillane. La medida busca responder al complejo entorno que enfrenta la industria alimentaria, marcada por una caída en la demanda y un aumento en los precios que ha alejado a los consumidores. Cahillane, quien asumió el cargo en enero de 2026, aseguró que los retos son “solucionables y bajo nuestro control” y que su enfoque será recuperar el crecimiento rentable.
El plan de escisión, anunciado en 2025, contemplaba separar los negocios de alimentos procesados y salsas tras una década de resultados moderados desde la fusión entre Kraft y Heinz, liderada por Berkshire Hathaway y 3G Capital. Sin embargo, la reciente desaceleración del consumo y la pérdida de competitividad frente a marcas más saludables y asequibles llevaron a la empresa a replantear su rumbo.
Kraft Heinz se enfoca en innovación y eficiencia
Cahillane anunció una inversión de 600 millones de dólares en marketing e innovación, con énfasis en recuperar participación en el mercado estadounidense. Al mismo tiempo, se estima que la pausa en la escisión permitirá ahorrar 300 millones de dólares en costos durante 2026. El objetivo central ahora es reorientar todos los recursos hacia la ejecución operativa y la transformación del negocio.
Aunque no se descarta retomar la escisión en el futuro, por ahora no existe una nueva fecha prevista. Las acciones de Kraft Heinz se estabilizaron tras la noticia, luego de una caída inicial del 5%. La compañía confía en que este giro estratégico refuerce su posición frente a los desafíos actuales del mercado.




