Abrir una pizzería en Ciudad Juárez parecía una apuesta local. Sin embargo, lo que comenzó como una tienda en el norte de México en 2006 se convirtió, dos décadas después, en una marca con presencia en todo el país. Little Caesars, propiedad de Ilitch Holdings, ha logrado posicionarse como una de las cadenas de comida rápida más reconocidas gracias a una estrategia operativa enfocada en eficiencia, precio accesible y velocidad.
La clave de su expansión ha sido el modelo de franquicia. Este sistema permitió que la empresa creciera con rapidez sin comprometer calidad ni consistencia. Hoy, versiones periodísticas estiman que Little Caesars opera entre 700 y 800 unidades en México, con presencia en los 32 estados, aunque la compañía aún no ha confirmado estas cifras oficialmente.
Little Caesars México y su crecimiento estratégico
El éxito local se explica también por la demanda. De acuerdo con la Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios, en México se consumen cerca de 120 millones de pizzas al año. En este contexto, la estrategia Hot-N-Ready, que garantiza productos listos para llevar a bajo costo y sin tiempos de espera, conectó rápidamente con el consumidor mexicano.
Durante una entrevista con Forbes, David Scrivano, CEO global de Little Caesars, afirmó que México es su mercado de más rápido crecimiento fuera de Estados Unidos. Añadió que el público local valora especialmente los precios accesibles, la calidad de los productos y la propuesta de valor general.
Little Caesars nació en 1959 en Michigan, pero su llegada a México ha marcado un hito reciente en su historia. En los últimos cinco años, el país se ha consolidado como un motor estratégico dentro del crecimiento global de la marca.
Te puede resultar útil este contenido: ¿Sirven las reformas fiscales si se gasta mal?




