Las muñecas Lele continúan ampliando su presencia fuera de su lugar de origen mediante proyectos que acercan su historia al público. En Cuautitlán Izcalli, Estado de México, una exhibición de muñecas monumentales muestra cómo esta artesanía puede adaptarse a nuevos formatos sin perder su vínculo con la cultura otomí.
Las piezas exhibidas en Luna Parc alcanzan aproximadamente dos metros de altura. Su vestuario está a cargo de Mary Cerón, creadora de Cuautitlán Izcalli que comenzó a participar en el proyecto durante 2022. La colección está formada por 15 muñecas y, en 2026, diez regresaron a exhibición. Cinco recibieron nuevos atuendos y las restantes pasaron por trabajos de mantenimiento.
Muñecas Lele unen tradición y talento local
Crear ropa para piezas de estas dimensiones requiere adaptar materiales, proporciones y técnicas de confección. Cerón también incorpora colores, tocados y referencias a distintas vestimentas tradicionales mexicanas, convirtiendo cada muñeca en una pieza con características particulares.
El proyecto permite observar cómo el trabajo artesanal puede integrarse en espacios comerciales y generar experiencias culturales para visitantes. Además, abre oportunidades para diseñadores, costureras y otros creadores locales que encuentran nuevos escenarios para mostrar sus conocimientos.
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Una artesanía con valor cultural y económico
La historia de Lele está ligada principalmente a las comunidades otomíes de Amealco, Querétaro. En enero de 2026, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial otorgó protección como Indicación Geográfica a la Muñeca Lele de Santiago Mexquititlán. El reconocimiento busca proteger su origen, características y comercialización.
Esta protección también destaca la dimensión económica de la artesanía. El IMPI señala que puede favorecer el acceso a mercados nacionales e internacionales y contribuir a que los beneficios comerciales lleguen a las comunidades productoras; Experiencias como la de Cuautitlán Izcalli muestran otra manera de difundir este patrimonio. Las muñecas monumentales acercan la tradición a nuevos públicos mientras el trabajo creativo local adquiere mayor visibilidad




