La historia del pan en México es un reflejo de identidad, tradición y adaptación constante. Más allá de hornear masa, se trata de una cadena de valor que une saberes globales con prácticas locales. En este trayecto, AB Mauri ha emergido como un socio estratégico para panaderos de todos los tamaños, combinando conocimiento técnico con perspectivas innovadoras que fortalecen la competitividad nacional.
Desde su llegada al país, la compañía ha trabajado para ofrecer soluciones de levadura e ingredientes que responden a las condiciones específicas del mercado mexicano, alineando procesos con estándares internacionales y con las exigencias de calidad y sostenibilidad que exige la industria actual.
Innovación, tradición y pan como tejido cultural
La presencia de AB Mauri en México no solo ha significado la introducción de insumos de alta tecnología para panificación sino también un compromiso con la profesionalización del oficio panadero. En un país donde el pan representa más de 30 kilogramos de consumo por persona cada año, este trabajo adquiere una dimensión cultural y económica relevante.
Además, programas como “Sueño de Pan” han reforzado la vinculación con comunidades y emprendedores locales, demostrando que la transformación del sector va más allá de la producción industrial y se inserta en historias concretas de crecimiento y desarrollo social.
Del mismo modo, AB Mauri integra prácticas de gobernanza corporativa y ética empresarial para consolidar una cadena de valor más transparente, trazable y confiable para distribuidores y cámaras del sector.
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