En Reino Unido, un joven empresario está redefiniendo el modelo de negocios en la economía de creadores. Steven Bartlett, fundador de la firma Flight Story y uno de los inversionistas más visibles del programa Dragon’s Den, acaba de cerrar una inversión estratégica por 30 millones de dólares en una nueva empresa que busca convertirse en “el Disney de la economía de creadores”.
La compañía, bautizada como Flight Studio, es un ambicioso ecosistema de medios enfocado en talento digital. Su propuesta se fundamenta en construir marcas globales alrededor de creadores de contenido, combinando producción de alto nivel con estrategias de distribución y monetización a gran escala. El objetivo: profesionalizar la industria y llevarla al siguiente nivel.
Innovación con visión empresarial
Además, el proyecto contará con el respaldo de inversores de alto perfil, incluidos antiguos ejecutivos de Disney y socios estratégicos en el ámbito tecnológico y mediático. Bartlett busca demostrar que la innovación corporativa puede nacer desde el talento creativo, y que las ideas con propósito tienen más fuerza cuando están estructuradas como empresas escalables.
Esta visión responde a una tendencia global: en octubre de 2025, los creadores digitales representan ya más del 50% de los contenidos consumidos por la generación Z en Europa y América Latina. Para Bartlett, esta cifra no es un techo, sino un punto de partida. Su estrategia empresarial combina storytelling, tecnología y cultura, en un modelo que podría convertirse en referente para la nueva economía del entretenimiento.




