Foto de archivo
En un entorno empresarial marcado por la transformación tecnológica y organizacional, Alejandro Martínez Araiza sostiene que el verdadero desafío del mercado laboral mexicano no radica únicamente en los salarios o las condiciones contractuales, sino en la mala asignación del talento y el bajo nivel de capacitación de la fuerza laboral.
El secretario general del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC) advierte que esta problemática limita la productividad, frena el desarrollo profesional de los trabajadores y reduce la competitividad de las empresas, particularmente en sectores estratégicos como el alimenticio y el comercio, que concentran una parte significativa del empleo en el país.
De acuerdo con cifras referidas por el dirigente, solo 5.6% de las empresas, tanto formales como informales, ofrecen algún tipo de capacitación a su personal.
Desde la perspectiva del dirigente, ese dato refleja una brecha profunda entre las necesidades reales del mercado y las oportunidades de desarrollo que reciben los trabajadores.
“Cuando el talento no se forma ni se ubica adecuadamente, se desaprovecha el potencial humano y se perpetúan ciclos de baja productividad”, advierte Martínez Araiza.
El fenómeno se traduce en altos niveles de rotación, estancamiento salarial y escasa movilidad laboral. A ello se suma la acelerada transformación tecnológica que exige nuevas habilidades técnicas, digitales y socioemocionales, mismas que no están siendo atendidas de manera sistemática.
Frente a este panorama, el SNAC ha asumido un rol activo mediante programas integrales de capacitación y desarrollo, diseñados no solo para fortalecer competencias técnicas, sino también el crecimiento personal, físico y mental de los trabajadores.
Para Alejandro Martínez Araiza, la capacitación continua es una herramienta clave para mejorar la calidad de vida, reducir riesgos laborales y fortalecer la autoestima profesional.
Además, subraya que trabajadores mejor preparados generan entornos laborales más seguros, eficientes y resilientes.
En el contexto del T-MEC, el dirigente enfatiza que la capacitación debe entenderse como una inversión estratégica y no como un gasto, por lo que el sindicato mantiene diálogo constante con empresas y autoridades para promover esquemas de formación compartida que beneficien tanto a empleadores como a trabajadores.
Liderazgo sindical moderno: ¿Cómo lo plantea Alejandro Martínez Araiza?
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