El consumo de refrescos volvió a captar la atención del comercio minorista en México durante las semanas de mayor actividad deportiva. Sin embargo, el impulso se concentró en categorías muy específicas y no logró transformar el comportamiento general del gasto de los hogares.
Las tiendas de autoservicio y de conveniencia registraron un incremento relevante en la compra de refrescos, cervezas y botanas. No obstante, el resto de los productos mantuvo un desempeño moderado. Ese contraste confirma que los grandes eventos pueden acelerar ciertas ventas, aunque no siempre cambian el panorama económico de fondo.
Consumo de refrescos mostró un crecimiento focalizado
Datos de NielsenIQ indican que la llamada Canasta Futbolera alcanzó un crecimiento de 18% en valor durante la segunda semana del torneo, mientras el canasto general avanzó 4.8%. Los refrescos aportaron entre 14.4% y 15.3% del valor de esa canasta y las cervezas representaron entre 9.1% y 10%.
Además, este comportamiento permitió que muchas cadenas comerciales y pequeños negocios aprovecharan un mayor flujo de clientes. También evidenció la importancia de adaptar inventarios y estrategias comerciales cuando existen momentos de alta demanda.
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Consumo de refrescos deja lecciones para las empresas
El crecimiento de estas categorías demuestra que comprender los hábitos del consumidor sigue siendo una ventaja competitiva. Asimismo, la capacidad para anticipar cambios temporales en la demanda puede traducirse en mejores resultados operativos y una administración más eficiente.
Por otro lado, el Indicador de Consumo Big Data de BBVA Research reportó una caída mensual de 0.2% en términos reales durante junio y un descenso anual de 4.9%, la quinta baja consecutiva registrada en 2026. Ese resultado confirma que el mayor dinamismo en bebidas y botanas no fue suficiente para reactivar el consumo total en México.




