El gusto de los consumidores está moviendo las prioridades del negocio vitivinícola. El vino blanco gana presencia internacional gracias a su frescura, versatilidad y facilidad para acompañar encuentros menos formales; La categoría ya representa más del 40 porcentaje del consumo mundial. Además, en España concentra el 57 porcentaje de la producción, una señal que obliga a las bodegas a revisar sus portafolios.
El vino blanco abre nuevas oportunidades comerciales
Los cambios responden a estilos de vida más flexibles y consumidores que buscan bebidas aromáticas, elegantes y fáciles de disfrutar. También influyen las temperaturas elevadas y las nuevas ocasiones de consumo.
Reuniones después del trabajo, comidas informales y encuentros sociales ofrecen espacios favorables para blancos y espumosos. En consecuencia, las marcas pueden conectar con públicos que evitan vinos más tánicos o estructurados.
Marqués de Riscal observa esta transformación como una oportunidad para desarrollar estilos dirigidos a diferentes perfiles. La compañía cuenta con 168 años de historia y más de mil 500 hectáreas vinculadas con su proyecto vitivinícola; Asimismo, la comunicación digital permite acercar una marca histórica a consumidores jóvenes. Las redes ayudan a explicar productos, simplificar conceptos y presentar el vino fuera de los códigos tradicionales.
Otra lectura recomendada: Piñatas mexicanas dan vida a un negocio familiar
Innovación sin abandonar el origen
La bodega reforzó su apuesta con Sublimme by Riscal, su primer espumoso elaborado con sauvignon blanc mediante el método charmat. El producto tiene 11.5 grados de alcohol y una imagen contemporánea.
La estrategia también incluye una edición prémium de Rueda limitada a 6 mil botellas. Con ella, la empresa busca demostrar el potencial de guarda y complejidad de los grandes blancos.
Por otro lado, la sostenibilidad acompaña esta evolución. Marqués de Riscal aplica viticultura ecológica para proteger la microbiota del suelo, prolongar la vida de los viñedos y reducir intervenciones; El mercado mundial consumió aproximadamente 214 millones de hectolitros de vino durante 2024. La cifra cayó 3.3 porcentaje anual y confirma la necesidad de competir con propuestas más relevantes.




