La farmacéutica británica AstraZeneca mantiene conversaciones para fusionarse con la estadounidense Bristol Myers Squibb en una operación que podría crear uno de los mayores grupos farmacéuticos del mundo, con un valor cercano a 400,000 millones de dólares. Aunque las negociaciones avanzan desde hace varios meses, las empresas todavía no confirman un acuerdo y las conversaciones podrían prolongarse o incluso fracasar.
La posibilidad de esta megafusión provocó una reacción inmediata en los mercados. Las acciones de AstraZeneca cayeron cerca de 9% durante la jornada y acumularon un descenso aproximado de 21% en el último mes, mientras que los títulos de Bristol Myers registraron volatilidad tras conocerse la noticia.
AstraZeneca enfrentaría un fuerte escrutinio regulatorio
De concretarse, la operación convertiría al nuevo grupo en la cuarta farmacéutica más grande del mundo por capitalización bursátil. Además, ampliaría la presencia de la compañía británica en Estados Unidos, un mercado estratégico donde recientemente anunció inversiones por 50,000 millones de dólares en centros de fabricación e investigación.
Sin embargo, especialistas consideran que la transacción enfrentaría un análisis riguroso por parte de las autoridades antimonopolio estadounidenses. Ambas empresas compiten en tratamientos oncológicos y cuentan con medicamentos similares en desarrollo, lo que podría obligarlas a vender parte de sus activos para obtener la aprobación regulatoria.
Analistas cuestionan los beneficios de la operación
Diversas firmas financieras consideran que la fusión presenta más interrogantes que ventajas. Bloomberg Intelligence señaló que la lógica estratégica resulta limitada para la empresa británica, mientras que BMO Capital Markets calificó como poco probable una adquisición directa debido al amplio solapamiento de sus carteras.
Otros bancos de inversión coincidieron en que una integración de esta magnitud podría ralentizar la innovación, un riesgo recurrente en las grandes fusiones del sector farmacéutico. También advirtieron que la operación aumentaría la exposición a futuros vencimientos de patentes y podría reducir el ritmo de crecimiento esperado por los accionistas.
A pesar de esas dudas, la posible combinación uniría dos compañías con una fuerte presencia en oncología. En 2025, los tratamientos contra el cáncer representaron cerca de 25,000 millones de dólares en ventas para AstraZeneca, mientras que esa área generó más del 40% de los ingresos de Bristol Myers durante el primer semestre de 2026.




