Las acciones de Lilly subieron casi un 6% en la apertura de Wall Street y superaron los 1.366 dólares, un nuevo máximo histórico. El avance llegó después de que la farmacéutica presentara resultados trimestrales superiores a las expectativas y mejorara sus previsiones de ingresos para 2026.
La compañía, considerada la mayor farmacéutica del mundo por capitalización bursátil, acumula una revalorización superior al 55% en los últimos 12 meses. Su valor de mercado ya supera los 1,14 billones de dólares, impulsado principalmente por la demanda de medicamentos contra la diabetes y la obesidad.
Lilly aumenta sus ingresos gracias a Mounjaro y Zepbound
Durante el tercer trimestre, la empresa registró ingresos de 24.400 millones de dólares, un crecimiento interanual del 39%. El beneficio ajustado por acción aumentó un 7%, hasta alcanzar los 7,48 dólares.
Mounjaro, su tratamiento para la diabetes, generó ventas por 10.720 millones de dólares, un 65% más que el año anterior. Por su parte, Zepbound, utilizado para tratar la obesidad, alcanzó los 5.350 millones, con un incremento del 49%.
Ambos medicamentos aportaron más de 16.000 millones de dólares, aproximadamente dos tercios de los ingresos trimestrales. Además, Foundayo, su nuevo tratamiento comercial para perder peso, generó 184 millones.
La farmacéutica mantiene una fuerte competencia con compañías como Novo Nordisk y Pfizer dentro del mercado de tratamientos metabólicos.
La farmacéutica eleva sus expectativas para 2026
El crecimiento también alcanzó otras áreas terapéuticas. Los productos recientes de oncología, inmunología y neurociencia duplicaron sus ingresos combinados frente al año anterior.
Jaypirca, contra el cáncer de sangre, generó 228 millones de dólares, mientras Inluriyo, para el cáncer de mama, aportó 73 millones. Ebglyss alcanzó 202 millones y Kisunla, utilizado contra el Alzheimer, registró 193 millones, un aumento del 175%.
Al mismo tiempo, la inversión en investigación y desarrollo creció un 23%, hasta 4.200 millones de dólares, equivalente al 17% de los ingresos.
Ante estos resultados, Lilly elevó su previsión de ingresos anuales de entre 85.000 y 87.000 millones a un nuevo rango de 91.000 a 92.000 millones de dólares. También mejoró su estimación de margen, que ahora sitúa entre el 52% y el 52,5%.
David A. Ricks, presidente y director ejecutivo, atribuyó el desempeño a la demanda internacional de sus medicamentos, el lanzamiento de Foundayo y la ampliación de la cobertura para tratamientos contra la obesidad en Estados Unidos.
La empresa también mantiene inversiones en fabricación y tecnología, incluidos nuevos proyectos en Texas y Virginia, con el objetivo de sostener su crecimiento a largo plazo.




