Las negociaciones para reducir los aranceles de Estados Unidos a productos mexicanos enfrentan versiones contradictorias. Mientras The Wall Street Journal señala que el secretario de Comercio, Howard Lutnick, ha frenado los avances, el Gobierno mexicano asegura que mantiene su respaldo a un acuerdo.
La diferencia surge después de meses de conversaciones sobre los impuestos que Washington aplica a vehículos, acero y aluminio. México busca mejores condiciones comerciales antes de las elecciones intermedias estadounidenses de noviembre.
Lutnick y las diferencias sobre la reducción de aranceles
Según The Wall Street Journal, personas cercanas a las negociaciones afirmaron que el funcionario estadounidense rechazó recortes importantes a los aranceles del 25% sobre automóviles mexicanos y del 50% sobre acero, aluminio y productos derivados.
Esta postura habría complicado los esfuerzos del representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, para alcanzar un acuerdo. Sin embargo, funcionarios de ambos países negaron que las conversaciones estén estancadas.
México busca reducir al 15% o menos los aranceles sobre automóviles, una tasa similar a la que pagan Japón y Corea del Sur. También propone un mecanismo de reembolsos que reconozca el contenido regional de los productos fabricados bajo el T-MEC.
Ebrard rechaza que Estados Unidos haya frenado el acuerdo
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, contradijo la información del diario y aseguró que nunca ha percibido una postura contraria a México por parte de su homólogo estadounidense.
Recordó que ambos participaron en negociaciones que permitieron mantener libre de aranceles aproximadamente entre el 82% y el 85% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos.
Ebrard explicó que su última reunión presencial ocurrió durante el G20 en Carolina del Norte. Desde entonces, ambos han mantenido conversaciones telefónicas y virtuales.
También aclaró que México busca una reducción similar a la otorgada a Corea del Sur, aunque sin comprometer inversiones de la magnitud de los 500.000 millones de dólares acordados por Japón.
Actualmente, la Sección 232 permite aplicar aranceles por motivos de seguridad nacional. Bajo este mecanismo, Estados Unidos grava diversos productos metálicos con tasas de entre 25% y 50%, mientras los automóviles, autopartes y camiones mexicanos enfrentan un impuesto del 25% y los autobuses del 10%.
Aunque las versiones sobre el avance de las negociaciones difieren, Ebrard insistió en que mantiene una comunicación fluida con Washington y que no ha recibido señales de rechazo a los beneficios comerciales que solicita México.




