Mancera mete a CAABSA

Este viernes la SCT va a descorrer el velo en torno al viaducto La Raza-Indios Verdes-Santa Clara. Le decía hace unos días que la dependencia al mando de Gerardo Ruiz Esparza ha tenido que aplazar en dos ocasiones el fallo.

Primero el 23 de octubre y, luego, el 3 de noviembre. Que no le extrañe que la Subsecretaría de Infraestructura, a cargo de Raúl Murrieta, termine declarando desierto el proceso. De hecho sería lo mejor que le pudiera pasar al concurso.

El jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, ha pugnado porque se lo adjudiquen a CAABSA, de Mauricio y Luis Amodío, que va aliado a Omega, de Jorge Melgarejo. Pero en realidad no cuentan con el empaque para sacarlo.

Sólo en financiamiento la obra requiere unos diez mil millones de pesos. Este grupo ofreció una contraprestación de sólo cinco millones de pesos. La portuguesa Mota Engil, que dirige aquí João Parreira y que es el otro finalista, pidió una subvención de tres mil 500 millones.

No descarte que esta obra de sólo 9.5 kilómetros y que beneficia básicamente a la Ciudad de México, se vuelva a licitar más adelante bajo un esquema que resulte más atractivo a otros grupos.

SLIM DEJA ICA

En ICA, que preside Bernardo Quintana Isaac, el ambiente se está enrareciendo. Viene un ajuste en la estructura corporativa. Y eso que Rothschild, el banco de inversión recién contratado y que lleva Eugenio Torres, no ha emitido todavía una opinión. Crecen las críticas sobre el manejo y el desdén al gobierno corporativo de la compañía, máxime cuando 95% de las acciones está disperso en el mercado y entre accionistas ajenos a la familia fundadora. Ésta, con sólo 5% de los títulos, controla todas las decisiones. Las diferencias entre los hijos del presidente, léase Alonso, Diego y Bernardo (fuera ya de ICA), también se han acrecentado. El pasivo del grupo ya se acerca a los 60 mil millones de pesos, contra activos de aproximadamente 15 mil millones.

En esa tesitura, se conoce que ha habido intentos infructuosos de allegarse capital fresco vía la entrada de nuevos socios porque imposible que la banca siga apostando. Una opción era Carlos Slim, que ya en el pasado rescató a la constructora. Pero esta vez no corrió con la misma suerte.

OHL DILAPIDA

Agencias de relaciones públicas y cabilderos siguen yendo y viniendo en OHL con el único propósito de subsanar la imagen de empresa que opera al margen de la ley. Juan Miguel Villar Mir no ha escatimado dinero en igualas para tratar de revertir su deteriorada reputación. José Andrés de Oteyza trabajaba con la asesoría de Gabriel Guerra. Siempre fue su publirrelacionista. Pero a la entrada de Sergio Hidalgo como director de la constructora y al estallamiento de la crisis de los audios, éste tuvo la gran idea de fichar a su propia agencia: Zimat, de Martha Mejía.

Como Guerra no podía trabajar con Mejía terminó dándole las gracias a De Oteyza. Desde España, el propio Villar Mir subió a un tercer asesor: Llorente & Cuenca, firma hispana con la que trabaja en Europa y que aquí maneja Juan Rivera. Al final del día, y a juzgar por los hechos, como ninguna resultó 100% efectiva, los de OHL terminaron por encomendarle la solución a sus problemas a un tiburón de la política. Se llama Liébano Sáenz. Dicen que el exsecretario particular de Ernesto Zedillo llegó a meter orden.

VA GRUPO R

El otro proveedor de plataformas de Pemex, que al igual que Oro Negro de Gonzalo Gil y José Antonio Cañedo White, está llegando a un punto de inflexión, es Grupo R. La empresa de Ramiro Garza tiene tres plataformas semisumergibles operando para Pemex. Como parte del ajuste al presupuesto de esta paraestatal, las huestes de Emilio Lozoya Austin le redujeron la renta diaria de cada equipo de aproximadamente 520 mil dólares diarios a 460 mil. También anticiparon una bonanza y mandaron hacer con la misma Keppel de Singapur cuatro jack-ups de 250 millones de dólares promedio cada una. Dos de ellas en sociedad con Juan Armando Hinojosa.

IMSS RECIBE

Ayer el IMSS, que comanda José Antonio González Anaya, recibió los sobres cerrados de las ofertas de la que es la segunda licitación fuerte bajo esta modalidad y forma parte de la compra consolidada de medicamentos para abastecer el ejercicio 2016. Fueron para sólo nueve claves, pero con alto valor económico. Y es que se puso en la mesa el requerimiento de 33 millones 288 mil 136 piezas con un costo de mil 429 millones de pesos. Los fallos los emitirá el área de Administración, que capitanea David Palacios, este mismo viernes.

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