La autosuficiencia financiera de Pemex tendrá que esperar. El Gobierno de Claudia Sheinbaum contempla una transferencia de 81,100 millones de pesos para 2027, recursos destinados a cubrir amortizaciones de deuda y créditos bancarios contratados anteriormente. El monto representa una reducción cercana al 69% frente al apoyo presupuestado para 2026.
El nuevo respaldo contrasta con lo anunciado un año atrás por la presidenta, cuando aseguró que para 2027 la petrolera ya no necesitaría recursos de la Secretaría de Hacienda. Ahora, Sheinbaum sostiene que había anticipado que el apoyo sería considerablemente menor.
Pemex mantiene el respaldo de Hacienda para pagar deuda
El Paquete Económico 2027 proyecta un superávit financiero de 95,100 millones de pesos para la petrolera, apoyado por la transferencia federal. Sin esos recursos, el saldo positivo rondaría apenas los 14,000 millones. Además, el apoyo estará condicionado a una mejora equivalente en el balance financiero de la empresa.
El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, aseguró que la reducción de las transferencias muestra avances hacia la sostenibilidad financiera y operativa. Durante 2026, la petrolera recibió más de 269,000 millones de pesos de Hacienda.
El Ejecutivo propone para el próximo año un presupuesto total de 527,121 millones de pesos, equivalente a un recorte real anual de 1.3% por efecto de la inflación. La propuesta todavía deberá pasar por la discusión del Congreso.
La producción petrolera sigue por debajo de la meta
El respaldo financiero forma parte de una estrategia que durante la actual administración ha incluido mecanismos como notas precapitalizadas y recompra de bonos. En el sexenio anterior, la empresa recibió capitalizaciones superiores a un billón de pesos y exenciones fiscales.
El Gobierno de Sheinbaum ha optado por vincular su estrategia de respaldo financiero con los resultados de la petrolera. Hacienda sostiene que la disminución del apoyo presupuestario demuestra avances, aunque especialistas advierten que persisten problemas estructurales.
Entre ellos figuran la deuda financiera, los compromisos con proveedores y una producción cercana a 1.6 millones de barriles diarios, todavía por debajo de la meta sexenal de 1.8 millones.
El especialista en energía Ramsés Pech advierte que la empresa continúa dependiendo de transferencias federales para atender su deuda, mientras enfrenta menores ingresos propios, problemas de producción y costos estructurales.
Así, aunque el respaldo federal será significativamente menor en 2027, la petrolera todavía no alcanzará la independencia presupuestaria que el Gobierno había previsto un año antes.




