Piñatalab, historia de un emprendimiento

Emprendimiento y Startups

Ciudad de México 27 noviembre._ Desde hace ocho años, Elsa Bartolo y su familia se dedican a crear piñatas para todo tipo de eventos, desde fiestas infantiles hasta como decoración exterior. Y ahora, con la ayuda de maketplaces como Mercado Libre, las creaciones de Piñatalab llegan a todo el país.

Elena acababa de enviudar y buscaba una forma de mantener a su familia. Entonces, retomó el pequeño taller de piñatas que tenía su esposo. Sin técnica ni experiencia en los negocios, empezó a crear sus primeras obras.

“La gente sabía que aquí vivía alguien que podía hacerle su piñata. Entonces, tocaban a la puerta y empecé a tomar algunos pedidos. Con las primeras piñatas me tardaba muchísimo tiempo en elaborarlas, uno o dos días, porque no tenía una técnica”, recuerda Bartolo de sus inicios.

En entrevista con Business Insider México, la emprendedora contó que cuando empezó surtía pedidos en su colonia. Su primera incursión en las ventas lo hizo de forma directa, con su local en casa. A medida que perfeccionó su técnica, sus ventas llegaron hasta 30 piñatas por semana.

De ser un taller familiar, Bartolo convirtió a Piñatalab en un lugar de capacitación para otros artesanos. “Llega gente a empezar a trabajar igual que yo: que no tenemos una preparación profesional, una licenciatura. Lo que tenemos son nuestras manos, es un trabajo artesanal que se aprende con la práctica”, dijo.

Ideas geniales

Luego, con la orientación del Instituto Mexiquense del Emprendedor, Bartolo probó diferentes marketplaces. Pero al llegar con Mercado Libre se acopló a su forma de trabajo y tiene la ventaja de llegar a cualquier parte del país con sus creaciones.

Uno de los primeros desafíos fue subir fotos que retraten con fidelidad el producto. Luego, el empaque, envío y precio adecuado para cada piñata. Esto ocurrió durante el año pasado, cuando la pandemia afectó fuertemente su negocio, pues las reuniones y fiestas estaban restringidas para evitar los contagios de Covid-19.

Sin embargo, las piñatas pequeñas para las fiestas virtuales se volvieron uno de los productos más pedidos. “Empezamos a hacer piñatas que no fueran más grandes de 80 centímetros, así podían salir en la pantalla de las fiestas virtuales de los niños. Le dimos la vuelta al problema”, destacó la artesana.

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