En un entorno marcado por cambios abruptos en los tratados comerciales internacionales, el empresario y fundador de la compañía Luca Minning, Javier Reyes de la Campa, asegura que el gobierno corporativo debe adoptarse como una “herramienta práctica” para brindar certeza a inversionistas y accionistas.
Desde su experiencia, la gobernanza corporativa puede marcar la diferencia entre ganar, mantener o perder inversiones en momentos en los que predomina la incertidumbre política y jurídica.
Uno de los ejemplos que menciona es el de las empresas del sector automotriz, que se han visto más afectadas por la guerra arancelaria de Estados Unidos. Para Reyes de la Campa, las compañías deben ser pacientes y evaluar la solidez de sus estructuras de gobierno corporativo para gestionar los riesgos regulatorios, financieros y operativos. De esta manera, las empresas demuestran su capacidad para reaccionar ante nuevas reglas de competencia y brindan seguridad a sus clientes e inversores.
En la actualidad, la gobernanza corporativa sigue siendo una de las áreas de menor interés para el equipo directivo por a su complejidad y abstracción. De acuerdo con la última “Encuesta Global de Evaluación Comparativa” de GRC de McKinsey de 2025, más del 60% de las organizaciones no “han demostrado esfuerzos suficientes” en esta área debido a la falta de inversión en supervisión y al uso limitado de la tecnología.
En ese sentido, Javier Reyes de la Campa enfatiza que “la gobernanza corporativa no debe verse como un mero cumplimiento normativo, sino como una herramienta práctica” ante escenarios de incertidumbre comercial y económica.
¿Qué es el gobierno corporativo? Explica Reyes de la Campa
El gobierno corporativo, explica el fundador de Luca Minning, es el sistema de normas, prácticas y procesos mediante el cual se gestiona una empresa. Además, proporciona a la empresa un marco de transparencia, responsabilidad y equidad.
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el principal objetivo del gobierno corporativo es establecer un equilibrio de poder y responsabilidades entre las distintas partes interesadas, prevenir los conflictos de interés y promover un comportamiento ético en la toma de decisiones.
Por ello, Javier Reyes de la Campa enfatiza que la “gobernanza corporativa” puede marcar el rumbo o el declive de una compañía ante escenarios complejos y adversos.




