La adopción de nuevas tecnologías está transformando la manera en que las empresas producen, venden y se relacionan con sus clientes. Sin embargo, tener acceso a internet, teléfonos inteligentes o herramientas de inteligencia artificial no garantiza que las personas sepan utilizarlas de forma segura y productiva.
En México, el uso de dispositivos conectados se ha extendido ampliamente, pero todavía existen diferencias importantes en el aprovechamiento de servicios digitales. Esta situación demuestra que la transformación tecnológica requiere conocimientos, pensamiento crítico y confianza, además de infraestructura.
La alfabetización digital permite comprender y utilizar herramientas tecnológicas, identificar riesgos y tomar mejores decisiones. En el ámbito laboral, debe acompañarse del upskilling, concepto que se refiere a la actualización continua de las habilidades que ya posee una persona.
Capacitar al personal mejora la competitividad empresarial
Las habilidades digitales son necesarias en actividades como la manufactura, la agricultura, la salud, el comercio y los servicios financieros. También ayudan a reducir errores, prevenir fraudes, automatizar tareas repetitivas y facilitar el acceso a nuevas oportunidades laborales.
De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad, 54 de cada 100 trabajadores en México necesitarán actualizar sus conocimientos o prepararse para desempeñar una función diferente hacia 2030. Este cambio obliga a las organizaciones a considerar la capacitación como una inversión permanente.
Las empresas pueden responder mediante cursos breves, certificaciones, programas internos y espacios de aprendizaje durante la jornada laboral. Estas estrategias deben combinar conocimientos tecnológicos con creatividad, comunicación, análisis y capacidad para resolver problemas.
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La inteligencia artificial acelera la necesidad de aprender
La expansión de la inteligencia artificial genera incertidumbre sobre el futuro del empleo, pero también abre oportunidades para mejorar procesos y crear nuevas funciones. El resultado dependerá, en gran medida, de la preparación de trabajadores y organizaciones.
La capacitación no debe limitarse a enseñar el funcionamiento de una herramienta. También necesita explicar sus riesgos, proteger la información y fomentar un uso responsable. Las empresas que promuevan el aprendizaje continuo estarán mejor preparadas para adaptarse sin excluir a quienes tienen menos experiencia tecnológica.




